Tragus, hélix, lobe... le guide des noms de piercings d'oreille

Tragus, hélix, lóbulo... la guía de los nombres de perforaciones de oreja

Lóbulo, hélix, tragus, concha... el mapa de la oreja tiene su propio vocabulario, y no siempre es fácil orientarse a la hora de elegir un pendiente. Aquí tienes una pequeña guía para identificar cada zona, entender qué joya le corresponde, y saber cómo lucirla, con perforación o sin ella.

El lóbulo: la zona base

Es la parte blanda y carnosa en la parte más baja de la oreja, sin cartílago: es la perforación más común, y a menudo la primera que uno se hace. También es la zona más versátil: admite tanto un mini pendiente discreto como un aro imponente o un pendiente colgante. En Fïve, es el terreno de juego de nuestros pendientes, desde un modelo sencillo como MaryKate hasta piezas más gráficas como Sarah.

El tragus: el pequeño relieve discreto

El tragus es ese pequeño trozo de cartílago triangular justo delante de la entrada del conducto auditivo. Una perforación en el tragus se distingue sobre todo por su tamaño: casi siempre se llevan piezas muy pequeñas, mini pendientes o mini aros, para no sobrecargar una zona tan reducida.

El hélix: el borde superior del cartílago

El hélix designa todo el borde exterior y superior de la oreja, sobre el cartílago. Es una de las zonas favoritas para el ear stacking, ya que se presta a varias piezas pequeñas superpuestas. Buena noticia: no hace falta una perforación adicional para disfrutarlo. Nuestros ear cuffs como Lisa y Bahia se colocan directamente sobre el cartílago del hélix, sin perforación, para un efecto superpuesto inmediato.

La concha: el centro de la oreja

La concha (o conch) es la amplia superficie cóncava en el centro de la oreja, entre el hélix y el lóbulo. Puede albergar joyas más grandes que en otras zonas del cartílago: aros o mini pendientes de base ancha. Al igual que con el hélix, un ear cuff bien colocado permite lograr un efecto similar sin pasar por la perforación.

Rook, daith, snug... las zonas más raras

Existen otras ubicaciones, menos comunes: el rook (el pequeño pliegue justo encima de la concha), el daith (el pliegue más interno de la oreja) o el snug. Son perforaciones más técnicas, reservadas a un perforador profesional, ya que no todas las orejas se prestan a ellas de la misma manera según la anatomía de cada una.

¿Y si (todavía) no tienes todas estas perforaciones?

Aquí es donde los ear cuffs cobran todo su sentido: permiten crear un look de ear stacking completo (lóbulo, hélix, concha) sin multiplicar las perforaciones. Combina un ear cuff Lisa con un aro de lóbulo y un mini pendiente, y el efecto superpuesto está ahí, sin cita en el estudio de perforaciones.

¿Y en cuanto al cuidado?

Todas nuestras piezas de acero inoxidable (cuffs, aros, mini pendientes) son hipoalergénicas y resistentes al agua, así que nada te impide mantener tu combinación de la mañana a la noche, ducha incluida. Para saber más sobre nuestros materiales, visita nuestro artículo sobre acero inoxidable o plata 925.

Preguntas frecuentes

¿Qué zona de la oreja admite las joyas más grandes?
El lóbulo, porque no tiene cartílago que gestionar y por tanto menos restricción de tamaño: es la zona que acepta más variedad, desde mini pendientes discretos hasta aros imponentes.

¿Se puede hacer ear stacking sin perforación?
Sí, gracias a los ear cuffs que se colocan directamente sobre el cartílago sin perforación: es justo lo que permite crear un look completo sin multiplicar las citas con el perforador.

¿El tragus es más doloroso de perforar que el lóbulo?
Es una zona de cartílago fino, por lo que la sensación difiere del lóbulo. Para cualquier duda sobre el dolor o la cicatrización, lo mejor es consultar directamente a un perforador profesional.

¿Lista para crear tu propio ear stack? Descubre nuestros pendientes y ear cuffs como Lisa, o inspírate con nuestro artículo sobre las 5 formas de combinar tus joyas.

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